Arte

El Renacimiento

Durante la Edad Media el saber estaba estrechamente vinculado con la religión. Muy pocos, aparte de los eclesiásticos, sabían leer y escribir. En su mayor parte el saber estuvo influido por las enseñanzas de la Iglesia, las cuales raras veces eran cuestionadas. El Renacimiento fue la época en que los hombres buscaron nuevas ideas. Muchos retornaron a las ideas de los griegos y romanos. Los grandes artistas del Renacimiento, como Leonardo de Vinci y Miguel Ángel, siguieron los ejemplos grecorromanos en sus magníficas pinturas y estatuas. Arquitectos como Bramante diseñaron edificios con columnas y arcos tomados de Grecia y Roma, respectivamente. También floreció el comercio en el Renacimiento. Una nueva clase de riqueza —la de los ricos mercaderes— apareció y estos hombres se sintieron orgullosos de sus logros. Pidieron a muchos artistas que pintaran sus retratos y los de los miembros de su familia. Con este nuevo interés por los retratos la pintura se hizo cada vez más realista.

Las artes plásticas renacentistas resaltaban la belleza y la armonía de la naturaleza y del hombre. De la observación y el estudio de éstas, y con el espíritu del hombre que puede, por sí mismo, comprender cada vez más al mundo, los artistas comenzaron a realizar estudios sistemáticos que les permitieran perfeccionar sus obras, e incluso escribir tratados sobre cómo debían ser éstas. En la escultura, se comenzaron a cuidar las proporciones armoniosas del cuerpo humano. En la arquitectura, se introdujeron elementos grecorromanos: arcos de medio punto, columnas, cúpulas, entre otros. En la pintura, comenzaron a cobrar importancia la proporción, las relaciones con el mundo de la geometría, nociones de simetría y perspectiva. Así, por ejemplo, además del alto y el ancho, empezaron a verse en las obras imágenes que sugerían la “profundidad”, en diversos planos.

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El Futurismo

El Futurismo, movimiento literario y artístico que se difundió rápidamente por Europa, nació a comienzos del siglo XX (1909 y 1916) en la ciudad más industrializada de Italia: Milán. Fue fundado en París por el poeta italiano Filippo Tomaso Marinetti (su primer manifiesto futurista apareció publicado en "Le Figaro" el 20 de Febrero de 1909, en el cual afirmaba: "un automóvil de carreras, que parece correr sobre metralla, es más hermoso que la Victoria de Samotracia"). Los seguidores de este movimiento se oponían al academicismo y a la moral tradicional. Su ideario era la exaltación del mundo moderno, en él se exaltaba el amor a la velocidad, a las máquinas, a la industrialización, el patriotismo y a la guerra. También se establecían los principios de la nueva estética, que se desarrolló en los campos de la literatura, las artes plásticas, la arquitectura y la indumentaria, entre otros.

En 1910, un grupo de artistas plásticos, entre los que se encontraban Umberto Boccioni, Gino Servini, Carlo Carra y Giacomo Balla, publicó el Manifiesto de los pintores futuristas, que se expresaban a favor de la revolución industrial, de la violencia, del movimiento, y condenaban la visión tradicional y realista de los artistas anteriores. Así, el cuadro se transforma en una sucesión de formas que determinaban una acción, con pinceladas fragmentadas y colores puros. Se lo puede relacionar con el cubismo (por la descomposición de planos y de volúmenes). Los temas preferidos en pintura son la ciudad y figura humana en movimiento. Para expresar el movimiento es usual el repetir la misma imagen a modo de secuencia fílmica. A ello se le ha llamado simutaneísmo. Se usa la técnica del Divisionismo y una amplia gama de color.

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