Historia

EL IMPERIO ROMANO

Según narra la leyenda en el año 753 a.C. Roma fue fundada por Rómulo en la colina del Palatino, este fue en efecto el emplazamiento de la ciudad, pero el mito que rodea la figura de Rómulo que supuestamente fue criado junto con su hermano por una loba se encuentra en entre dicho.

Fondación de Roma

Tras la tiránica monarquía ejercida por Tarquinio el Soberbio, se instauró en Roma la República. El Senado era el órgano que tomaba las decisiones y dentro de él, dos cónsules o magistrados cónsules eran las personas con mayor poder. Con la República comenzó un periodo de expansión de Roma, pronto conquistó toda Italia y se enfrentó con la hasta entonces mayor potencia mundial, Cartago en las denominadas Guerras Púnicas. Un total de tres enfrentamientos que comenzaron 264 y se alargaron hasta el 146 a.C.ras la victoria en las Guerras Púnicas Roma se convierte en la principal potencia del Mediterráneo y Cartago se ve reducida a cenizas. Sin embargo, las victorias en el terreno militar no hicieron sino incrementar las diferencias entre las distintas clases de ciudadanos. El número de esclavos y plebeyos empobrecidos se multiplicó y se originaron numerosas revueltas y guerras civiles. El método de gobierno no era eficiente y surgieron el Primer Triunvirato (Pompeyo, Julio César y Craso) que terminó con una guerra civil entre los dos primeros tras la cual Julio César se estableció como dictador. El César fue asesinado en el episodio de los Idus de Marzo, tras ello surgió el Segundo Triunvirato (Lépido, Marco Antonio y Octavio Augusto) del mismo modo que la primera concluyó con una guerra civil entre los dos últimos integrantes. Octavio Augusto se impuso a Marco Antonio y en el año 27 a.C. fue proclamado Emperador por el Senado que significa jefe de todos los ejércitos. Con Octavio Augusto da comienzo un periodo de transición de República a Imperio.

Imperio Romano

Periodo que transcurre desde la proclamación de Octavio Augusto como Emperador hasta la desaparición del Imperio Romano de Occidente en el año 476 d.C. Numerosos fueron los Emperadores que dirigieron Roma, unos mejores y otros peores. Durante el Imperio se suavizaron las diferencias entre clases, se alcanzó la máxima expansión territorial (de la mano de Trajano) y se vivió la Edad de Oro de Roma durante el Siglo II d.C. con los Cinco Buenos Emperadores (Nerva, Trajano, Adriano, Antonino Pío y Marco Aurelio). Sin embargo, hubo Emperadores que con sus excesos y tiránica actitud castigaron mucho a Roma. Además el inabarcable imperio que se había conformado tras tanta conquista hacía prácticamente imposible la correcta administración de todos los lugares del Imperio. Las invasiones bárbaras y las revueltas de poblaciones fronterizas así como las campañas emprendidas por algunos Emperadores desgastaron mucho al Imperio. Durante el reinado de Diocleciano, se produjo una separación ficticia del Imperio según la cual había dos Emperadores que dirigían dos mitades del imperio, una en Occidente y otra en Oriente. La separación se hizo oficial cuando en el año 395 d.C. tras su muerte, Teodosio repartió el Imperio entre sus dos hijos. Surgían entonces el Imperio Romano de Occidente y el Imperio Romano de Oriente. El primero, terriblemente desgastado tras las incansables incursiones bárbaras, el malestar social por la mala gestión de las tierras y el cristianismo, desapareció el año 476 d.C. El segundo perduró cerca de 1000 años más con el nombre de Imperio Bizantino.

Imperio Bizantino

También denominado Imperio Romano de Oriente, pues surgió tras la división del Imperio Romano. Se estableció en la zona de Bizancio y se escogió como capital del Imperiocreada años atrás por Constantino el Grande. Fue un próspero Imperio durante más de 1000 años hasta que la presión del Imperio Turco-otomano conquistó Constantinopla en el año 1453.

Occidente Asediado

La división del Imperio en dos mitades, a la muerte de Teodosio, no puso fin a los problemas, sobre todo en la parte occidental. Burgundios, Alanos, Suevos y Vándalos campaban a sus anchas por el Imperio y llegaron hasta Hispania y el Norte de África. Los dominios occidentales de Roma quedaron reducidos a Italia y una estrecha franja al sur de la Galia. Los sucesores de Honorio fueron monarcas títeres, niños manejados a su antojo por los fuertes generales bárbaros, los únicos capaces de controlar a las tropas, formadas ya mayoritariamente por extranjeros. El año 402, los godos invadieron Italia, y obligaron a los emperadores a trasladarse a Rávena, rodeada de pantanos y más segura que Roma y Milán. Mientras el emperador permanecía, impotente, recluido en esta ciudad portuaria del norte, contemplando cómo su imperio se desmoronaba, los godos saqueaban y quemaban las ciudades de Italia a su antojo.

El saqueo de Roma

En el 410 las tropas de Alarico asaltaron Roma. Durante tres días terribles los bárbaros saquearon la ciudad, profanaron sus iglesias, asaltaron sus edificios y robaron sus tesoros. La noticia, que alcanzó pronto todos los rincones del Imperio, sumió a la población en la tristeza y el pánico. Con el asalto a la antigua capital se perdía también cualquier esperanza de resucitar el Imperio, que ahora se revelaba abocado inevitablemente a su destrucción. Los cristianos, que habían llegado a identificarse con el Imperio que tanto los había perseguido en el pasado, vieron en su caída una señal cierta del fin del mundo, y muchos comenzaron a vender sus posesiones y abandonar sus tareas. San Agustín, obispo de Hipona, obligado a salir al paso de estos sombríos presagios, escribió entonces La Ciudad de Dios para explicar a los cristianos que, aunque la caída de Roma era sin duda un suceso desgraciado, sólo significaba la pérdida de la Ciudad de los Hombres. La Ciudad de Dios, identificada con su Iglesia, sobreviviría para mostrar, también a los bárbaros, las enseñanzas de Cristo.

Caída del Imperio Romano de Occidente

Finalmente, el año 475 llegó al trono Rómulo Augústulo. Su pomposo nombre hacía referencia a Rómulo, el fundador de Roma, y a Augusto, el fundador del Imperio. Y sin embargo, nada había en el joven emperador que recordara a estos grandes hombres. Rómulo Augústulo fue un personaje insignificante, que aparece mencionado en todos los libros de Historia gracias al dudoso honor de ser el último emperador del Imperio Romano de Occidente. En efecto, sólo un año después de su acceso al trono fue depuesto por el general bárbaro Odoacro, que declaró vacante el trono de los antiguos césares. Así, casi sin hacer ruido, cayó el Imperio Romano de Occidente, devorado por los bárbaros. El de Oriente sobreviviría durante mil años más, hasta que los turcos, el año 1453, derrocaron al último emperador bizantino. Con él terminaba el bimilenario dominio de los descendientes de Rómulo.

Caída del Imperio Romano de Oriente

Caída del Imperio romano de Oriente o Imperio bizantino (en el año 1453, con la Caída de Constantinopla, que es conquistada por el Imperio otomano) debido a los intereses del imperio otomano por el buen territorio estratégico que ofrecía las tierras de Oriente.

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LA UNIFICACIÓN DE ITALIA

En la segunda mitad del siglo XIX, la península itálica se dividió en varios reinos, que eran Estados independientes. Algunos de estos reinos estaban gobernados de forma autoritaria por familias reales de Austria y Francia. En este contexto, no había ninguna unificación de leyes, moneda, idioma y sistema político. Por lo tanto, todavía no observamos en Italia un poder centralizado. Causas de la unificación La región norte de la península apenina, especialmente el Reino de Piamonte-Cerdeña, fue mucho más desarrollada que en el centro y el sur. Interesaba a la nobleza y, principalmente a la burguesía industrial, que sucediera la unificación, pues así aumentaría el mercado consumidor, además de facilitar el comercio con la unificación de patrones, impuestos y moneda. Por lo tanto, el movimiento de unificación tuvo inicio y fue conducido por el Reino de Piamonte-Cerdeña. Proceso y guerras de unificación El proceso de unificación italiana no fue pacífico. El Imperio Austro-Húngaro no quiso ceder los reinos controlados por las familias reales austríacas. En 1859, con el apoyo de los movimientos populares, dirigidos por Giuseppe Garibaldi y las tropas francesas, los piamonteses entraron en guerra contra Austria-Hungría. Victoriosos, los piamonteses conquistaron el Reino de Lombardía. Fue el primer paso hacia la unificación. Al año siguiente, con el apoyo de los movimientos populares, se produjo la anexión a los reinos papales de Parma, Modena, Romaña y Toscana. Todavía en 1860, las tropas piamontesas y los ‘camisas rojas’, liderados por Garibaldi, incorporan el Reino de las Dos Sicilias (sur de Italia). En 1861, los Estados Pontificios (gobernados por la Iglesia católica) fueron anexados a la Alta Italia. Así fue formado el Reino de Italia que tuvo como primer rey Víctor Emmanuel II. En 1866, los italianos, con el apoyo de Prusia anexaron el Reino de Venecia, que hasta entonces era gobernado por los austriacos. Faltaba por unir Roma, que era capital del Estado de la Iglesia católica. En esta época, Roma era altamente protegida por militares franceses. No obstante, en 1870, Francia entró en guerra contra Prusia, siendo que las tropas francesas instaladas en Roma fueron convocadas para la guerra. Sin la protección militar francesa, los italianos conquistaron la ciudad, transformándola en la capital de Italia, que tuvo su unificación concluida. La cuestión romana La Iglesia Católica reconoce sólo el Estado italiano en 1929, a través del Tratado de Letrán. Este acuerdo fue firmado entre Benito Mussolini (dictador italiano) y el Papa Pio IX. La Iglesia católica reconocería el Estado de Italia a cambio de la creación del Estado del Vaticano y de la recepción de compensación por las pérdidas relativas a la anexión territorial de regiones católicas en el proceso de unificación.

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EL FASCISMO

Fascismo (del italiano fascio, haz, fasces, a su vez del latín fasces, pl. de fascis) es una ideología y un movimiento político totalitario que surgió en la Europa de entreguerras (1918-1939) en oposición a la democracia liberal y al proyecto de estado socialista. Exalta la idea de nación frente a la de individuo o clase. Utiliza hábilmente los nuevos medios de comunicación y el carisma de un líder en el que se concentra todo el poder. Aprovecha los sentimientos de miedo y frustración colectiva para exacerbarlos mediante la violencia, la represión y la propaganda Fue una dictadura que comienza en 1922 al mando de Benito Musollini. Italia estaba en crisis social, los llamados camisas negras toman el poder tras una negociación con el rey en la famosa marcha sobre Roma. Fue una dictadura muy parecida a la de Hitler, eran nacionalistas, había un odio con los Judíos hasta que el ya mencionado dictador alemán lo convence e instaura también holocaustos en Italia (se puede apreciar como eran en Italia en la película "La vida es bella"). Se prohíben los demás partidos, la prensa y todo el pueblo toma un grado de confianza tras conseguir más tierras. Durante la Segunda Guerra Mundial, Italia ya se había aliado con Hitler y, al no ser tan fuertes militarmente es bombardeada. Aquí comienza el principio del final de Benito. El pueblo se revela al darse cuenta de que todo lo conseguido se les va causa de la guerra. Como ya dije, el pueblo se revela y es puesto preso. Aquí termina el fascismo, Italia se pone del lado de los aliados y Musollini es rescatado por Hitler y puesto a salvo, pero como todo termina, para Benito también terminaron, fue encontrado el norte de Italia y en 1945 fue asesinado y puesto en la plaza pública junto con su mujer para mostrar sus cadáveres.

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